Historia de la furgoneta
Cuando hablamos de furgonetas, tenemos que dirigirnos
a la historia del camión, que es el antecesor
de los furgones. Se dice que el primer camión
fue inventado en 1896 por Gottlieb Damlier. Sin embargo, se dice
que el nacimiento del camión se dio en 1914, cuando Ernest
Holmes (USA) utilizó un auto con un sistema de poleas para
remolcar el automóvil de un amigo.
Si bien no tuvo mucho éxito, estos pioneros dieron el puntapié
inicial para que, empresas como Chrysler-Dodge comenzaran a fabricar
en serie, en 1928, las camionetas Fargo. La línea
Fargo incluía todo tipo de camiones y furgonetas:
furgonetas pequeñas, medianas, de carga,
pesadas, tractores, gruas, agropecuarias, pickups, etc.
Hay que tener en cuenta que la producción de camiones y
furgonetas, (especialmente las todo terreno), se
vio favorecida en los períodos de guerra (especialmente en
la Segunda Guerra Mundial). En períodos de hostilidades,
se dejaban de producir camiones y furgonetas para
uso civil y toda la producción se enfocaba en la guerra.
Luego de la guerra, la producción de furgonetas
nuevamente se enfocó al área civil y comercial, introduciendo
varios cambios tecnológicos a mediados de la década
del 50 (mejor suspensión, motor más potente y mayor
capacidad de carga mejoraban a las furgonetas).
A partir de los 60, se diversificó aún más
la producción de camiones. Se introdujeron
modelos de diversos tamaños, y distintas marcas entraron
a competir en el rubro (Renault, Mercedes
Benz, Iveco, Volkswagen,
etc). Se le dio también un gran impulso a las camionetas
pequeñas (furgonetas), útiles para
transportar pequeñas cantidades de mercadería.
A partir de la década del 80, gracias al auge del mundo
de los servicios a nivel global, se impulsaron distintas actividades
basadas en las furgonetas: como el alquiler de furgonetas.
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